Condiciones de uso
Versión del 11 de octubre de 2026
Estas son las reglas para usar bozu. Al crear tu cuenta las aceptas, así que léelas con calma.
Quiénes somos
bozu (titular pendiente de completar) · NIF pendiente de completar
Domicilio: pendiente de completar
Contacto: help@bozu.app
Qué es bozu
bozu es una app para pedir y pagar bebidas desde la pista en las discotecas que trabajan con bozu, y recogerlas en la barra sin hacer cola. También sirve para gestionar listas de invitados e invitaciones.
Las bebidas las vende la discoteca. bozu es la plataforma que recoge tu pedido, lo cobra por cuenta de la discoteca y se lo pasa a la barra. La discoteca es responsable de las bebidas, de su precio y del servicio dentro del local.
Solo mayores de 18 años
Para usar bozu tienes que tener 18 años o más. La barra o la puerta pueden pedirte un documento de identidad en cualquier momento. Si no acreditas tu edad, la discoteca puede negarse a darte bebidas con alcohol: en ese caso se cancela lo que no se te entregue y no se te cobra.
Tu cuenta
- Una cuenta por persona, con datos reales. No compartas tu contraseña.
- Tu @usuario no puede hacerse pasar por otra persona ni ser ofensivo. Puedes cambiarlo una vez cada 14 días.
- Si alguien usa tu cuenta sin permiso, escríbenos cuanto antes.
- Puedes borrar tu cuenta cuando quieras desde Perfil → Borrar mi cuenta.
- Podemos suspender o cerrar una cuenta que se use para hacer trampas, molestar a otras personas o saltarse estas condiciones.
Pedidos y pagos
- Los precios los pone cada discoteca y llevan el IVA incluido.
- Al pagar, el importe se reserva en tu tarjeta y se cobra cuando la barra empieza a preparar tu pedido.
- Mientras la barra no haya empezado, puedes cancelar el pedido y no se te cobra nada. Si la discoteca cierra la noche sin haberlo empezado, también se cancela sin cobrar.
- Recoge tu pedido esa misma noche, en la barra indicada, enseñando el código de tu pedido.
- Si hay un problema con tu pedido, díselo a la barra en ese momento. Si no se soluciona, escríbenos a help@bozu.app.
- Como las bebidas se preparan para consumirse en el momento y en una fecha concreta, no hay derecho de desistimiento (devolución en 14 días), según el artículo 103 de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios. Esto no afecta a tu derecho a reclamar si algo sale mal.
Listas e invitaciones
- Estar en una lista no garantiza la entrada: la discoteca puede ejercer su derecho de admisión según la ley de su comunidad autónoma, y las listas tienen hora de cierre.
- Las copas de invitación son personales, solo valen esa noche y en esa discoteca, no se pueden cambiar por dinero y se pierden si no se usan.
- Tu código de entrada cambia cada pocos segundos para que nadie pueda copiarlo. No lo compartas.
Si trabajas como RRPP
Tu relación de trabajo o colaboración es con la discoteca, no con bozu. bozu solo lleva la cuenta de tus listas, fichajes y ganancias para que tú y la discoteca lo veáis igual. Los pagos te los hace la discoteca.
Consumo responsable
Bebe con moderación. No conduzcas si has bebido. Las barras pueden dejar de servirte si ven que has bebido demasiado.
Lo que no se puede hacer
- Usar bozu para algo ilegal o para engañar a la discoteca o a otras personas.
- Intentar entrar en cuentas ajenas, en los paneles de las discotecas o en los sistemas de bozu.
- Copiar, revender o falsificar códigos de pedido, de entrada o de invitación.
Disponibilidad y responsabilidad
Trabajamos para que bozu funcione siempre, pero puede haber cortes por mantenimiento o por fallos de internet o de nuestros proveedores. Si bozu no funciona, siempre puedes pedir en la barra de la forma de siempre. bozu responde de su servicio según la ley, pero no de lo que pase dentro de la discoteca ni de la calidad de las bebidas, que es cosa de la discoteca.
Cambios en estas condiciones
Si cambiamos algo importante, te avisaremos en la app o por correo antes de que se aplique. Si no estás de acuerdo, puedes borrar tu cuenta.
Ley aplicable
Estas condiciones se rigen por la ley española. Si eres consumidor, puedes reclamar ante los juzgados de tu domicilio. Antes de llegar ahí, escríbenos: casi todo se arregla con un correo.